Un éxito total: la marcha por Sinaloa

Un éxito total: la marcha por Sinaloa
Por Juan Manuel Acuña Salomón
La narrativa de la marcha ya circula ampliamente en redes sociales y medios de comunicación bajo la consigna colectiva de “Sinaloa Ponte de Pie”. Sin embargo, no quiero quedarme con las ganas de compartir mi propio análisis.
Esto no me lo contaron: estuve presente y pude constatar de primera mano lo que aquí les narro. Si bien no pude recorrer el trayecto como me hubiera gustado —debido a que me encuentro en franca recuperación por un tema de salud que me exige guardar cierta precaución en la convalecencia, nada grave afortunadamente—, la vivencia directa en el lugar me permitió palpar el pulso real de la jornada.
El pueblo de Sinaloa tomó las calles este domingo 13 de septiembre. Hablar del número exacto de asistentes resulta irrelevante ante la fuerza del mensaje; cada quien sacará sus estimaciones —que si 20,000, 30,000 o hasta 50,000 personas movilizadas—, pero lo que es un hecho innegable es que la convocatoria representó un éxito total.
Prietitos en el arroz siempre habrá y esta marcha no fue la excepción. Se comentó desde un principio que este era un movimiento de todos y de nadie en lo individual: del pueblo de Culiacán y de Sinaloa. El protagonismo de Martha Reyes y Miguel Taniyama se dejó ver en varios momentos, cuando lo deseable hubiera sido moderar la figuración personal con mayor humildad frente a la causa.
No obstante, justo es reconocer que nadie puede negarles el mérito de haber articulado este esfuerzo junto a más de 60 organizaciones ciudadanas (entre ellas Súmate), sumando el respaldo de la Iglesia católica desde la misa en La Lomita y dando apertura a sectores de la oposición que asistieron en contingentes bien integrados y en sana paz.
Más allá de cualquier protagonismo o cálculo político, el verdadero corazón de la jornada perteneció al ciudadano común, a las familias de los desaparecidos y a la sociedad civil organizada que salió a exigir certidumbre y tranquilidad. Fue ese clamor auténtico lo que convirtió a esta marcha en una jornada histórica para Sinaloa.
Espero que esta reseña y lectura de los hechos sea de su agrado. Nos leemos mañana para abordar el tema sumamente interesante de política electoral de una plática que tuve con Mario Zamora.





