Morena prepara su plan B

Morena prepara su plan B
Aarón Sánchez
Algo extraño sucede en la política de alianzas de los diversos partidos políticos de Sinaloa. Hay demasiados intrusos que, de un día para otro, modifican las alineaciones y los intereses personales. Pero también el caso Rocha ha tenido graves consecuencias políticas en la entidad. Tener a 10 funcionarios acusados por Estados Unidos de tener vínculos con el crímen organizado, no es cosa menor. Morena es, hoy por hoy, el partido predominante en Sinaloa. Pero su preferencia electoral sigue disminuyendo.
Sus principales aspirantes a la gubernatura fueron anulados súbitamente. Con ello se desintegró el proyecto político de muchos morenistas. Pero ahora no les ha sido posible conciliar la unidad interna. Se vieron obligados a inscribir a 13 aspirantes a la gubernatura. Pero ninguno garantiza el triunfo electoral. No son líderes de nada, carecen de trabajo político propio, la mayoría son escasamente conocidos y no tienen verdadero prestigio ciudadano. El riesgo de una derrota es creciente.
Ante la posibilidad de perder el gobierno, desde la presidencia se prepara un Plan B para Sinaloa. Uno de sus principales aliados, el Partido Verde, tiene la misión de convencer a Movimiento Ciudadano para construir una alianza electoral en la entidad. Sus prospectos para la gubernatura serían Ricardo Madrid y Sergio Esquer. Pero el primero enfrentaría un obvio rechazo desde arriba. Así que, MC está ante la posibilidad de encabezar el Plan B, con el agregado de que atraería bastantes votos del PAN y del PRI.
La lógica es simple: si no logra crecer el candidato de Morena, entonces toda la estructura de gobierno estatal y federal sacaría adelante la candidatura de la alianza PV-MC. De esta manera, Morena tendría el control del gobierno de Sinaloa y, la suma de legisladores de Morena y de PV-MC también les garantiza la mayoría en el Congreso del Estado. Esta jugada dejaría con la boca abierta a los opositores.
Pero es importante mencionar también que el PRI y el PAN están internamente fracturados. Pequeños grupos de cada partido promueven una alianza electoral para sacar adelante la candidatura a gobernador de Gerardo Vargas. Incluso, están ofreciendo espacios partidistas a seguidores de Vargas.
Pero la otra parte del PRI y del PAN está tratando de impulsar una candidatura realmente ciudadana. Mantienen un estrecho contacto con diversos grupos sociales con la idea de construir un amplio frente ciudadano, con una candidatura común, con un novedoso programa de gobierno y también con una agenda legislativa común. En esta iniciativa aún no hay nombres, pero están analizando posibles prospectos.
La dinámica electoral se está acelerando fuertemente. Los plazos legales se acortan y ya empezó la etapa de definiciones. En ocasiones parece que lo que hoy hacen los partidos carece de sentido. Pero los procesos electorales documentan que nunca se repite una misma estrategia. Por eso los partidos están dejando de lado lo tradicional, e intentan ensayar algo atrevido para lograr el triunfo en las urnas.




