Somos Mx Sinaloa: Traición

Somos Mx Sinaloa: Traición
Por Juan Manuel Acuña Salomón
Los buenos deseos, la narrativa ciudadana y la propaganda con la que se promovió la formación del nuevo partido político Somos MX han quedado reducidos a simulación. Cuando menos en Sinaloa, las promesas de cambio son letra muerta. A escasos 35 días de que inicie oficialmente el proceso electoral 2026-2027 el próximo jueves 10 de septiembre, Somos MX Sinaloa no existe como plataforma de la sociedad civil: exhibe una nula presencia mediática, carece de estructura en los municipios y no cuenta formalmente con un comité estatal, presagiando que su organización se hará al vapor y a espaldas de la gente.
Lo que en su origen logró aglutinar a un sector legítimo de la sociedad civil sinaloense, hoy, tras la obtención del registro nacional, fue convertido en un vulgar botín político. Lejos de edificar una alternativa fresca, las cúpulas han desatado una feroz batalla por el control de la sigla en la entidad.
La respuesta de la dirigencia nacional, lejos de poner orden, empeoró la crisis. Enviaron como delegado a un personaje de rancia extracción perredista, quien lejos de mediar llegó a articular negociaciones exclusivas con grupos del ex-PRD, dinamitando la esencia de un partido que prometió pertenecer a los ciudadanos.
El fondo del asunto es aún más turbio y financiero: Somos MX comenzó a ser visto en Sinaloa como un “vehículo de alquiler” para las ambiciones gubernamentales de personajes de la política tradicional quienes ante el cierre de espacios en otras siglas han volcado su atención y sus recursos hacia esta nueva franquicia.
Somos MX mostró el cobre de la vieja partidocracia. Guiado por el cálculo mercantilista, su única prioridad es conservar el registro y asegurar el presupuesto público. Sabe perfectamente que figuras con chequera y estructura tradicional le garantizan votos, aunque el costo sea poner en subasta las candidaturas y entregar el partido al mejor postor.
La postura enviada a la cúpula nacional es directa: “La sociedad nos ha venido aceptando como una organización vinculada a sus causas y no debemos defraudarlos, convirtiéndonos en lo que tanto hemos criticado”.
El diagnóstico es contundente y no admite matices: Somos MX en Sinaloa nacerá quemado si insiste en traicionar a las bases que le dieron vida. O la dirigencia nacional recapacita y respeta la legitimidad de la sociedad civil, o asumirá el costo de enfrentar una confrontación pública que dejará al descubierto la farsa de su discurso renovador.





