Juan Manuel Acuña

Advertencia al PRI en Sinaloa

Advertencia al PRI en Sinaloa

Por Juan Manuel Acuña Salomón

 

En el escenario electoral hacia el 2027 en Sinaloa no hay nada escrito para nadie. En el terreno de las especulaciones, quien asegure saber con exactitud lo que va a suceder peca de soberbia o de ingenuidad. Lo único inteligente que nos queda a los analistas es proyectar escenarios: algunos disparatados y otros, los más sensatos, dictados por la lógica fría del electorado.

Tanto va el agua al cántaro que se termina por romper. La sabiduría popular aplica perfectamente para insistir en una verdad que incomoda a los dirigentes de siempre: el único camino real para arrebatarle el poder al oficialismo es una gran alianza opositora.

¿Cuál es el gran escollo para concretarla? El PRI.

El tricolor sigue atrapado en la nostalgia de sus viejas glorias, pretendiendo actuar como el “gran elector” e imponer condiciones, cuando la realidad es que sus años de bonanza quedaron atrás. Hoy, el PRI no está en posición de dictar nada. Carga con una losa pesadísima: un rechazo ciudadano que roza el 50% y una base dura que se ha empequeñecido elección tras elección. Aun así, en un arrebato de ceguera política, sus cúpulas insisten en que deben encabezar las mejores candidaturas.

Si el PRI mantiene esa postura soberbia, va a terminar compitiendo en solitario y cavando su propia tumba política en Sinaloa.

De ir solo, la desbandada de sus simpatizantes será inevitable y masiva. Esos votos que aún conserva no se quedarán a contemplar su naufragio: una parte sustancial migrará para respaldar la opción pragmática posible de un bloque PAN-MC-PAS, y otra, desencantada, se refugiará en el abstencionismo. Al PRI se le acaba el tiempo para entender que en el 2027 no se trata de salvar registros o cuidar cuotas de partido, sino de entender el mapa de fuerzas o firmar su propia irrelevancia.

Al PRI en Sinaloa no le queda de otra, debe dejar atrás sus años de gloria y aceptar sin muchas condiciones ser miembro de la gran alianza. Tratar de imponer a Paloma Sánchez no es la solución y si Mario Zamora es el mejor posicionado ese debe de ser su carta única de propuesta. Acercarse al PAN y medir a Zamora con las propuestas panistas seria un buen gesto de su parte, obviamente utilizando un método convincente sacar la mejor propuesta gane quien gane.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button