Culiacán… solo Culiacán

Culiacán… solo Culiacán
Por Juan Manuel Acuña Salomón
Entremos de lleno al hervidero político y al análisis de los aspirantes a la presidencia municipal de Culiacán. Para empezar, como bien dice el dicho popular: “somos muchos y parió la abuela”.
La lista de suspirantes a la alcaldía es larga y nutrida, no solo en las filas de la oposición sino también dentro de Morena. Vamos desglosando el mapa de quienes ya levantaron la mano o se mueven en la sombra.
Por el lado del PRI, los tiradores están muy claros en el radar: Noé Heredia: Con recorrido en el terreno local y estructura territorial. Erika Sánchez: Con perfil legislativo y presencia activa en la conversación política. Óscar Valdez: El recién destapado que busca meterle ruido a la contienda interna; habrá que analizar de cerca su verdadero posicionamiento.
En el PAN, las fichas se mueven entre aspiraciones reales y estrategias de posicionamiento: Jorge González: Manteniendo presencia activa en la capital. Roxana Rubio: Aunque ha mencionado que estará en las boletas posiblemente a la alcaldía, pero todo indica que se trata de una finta para amarrar la candidatura a la diputación federal por el Distrito V. Sadol Osorio y Eduardo Ortiz: Ambos en el tintero, impulsando su capital político local.
Por Movimiento Ciudadano (MC), aparece en el radar Elizabeth Montoya, quien busca la posición con muy buena intención; sin embargo, lo está pensando seriamente y podría declinar, varios compañeros le han hecho comentarios al respecto en función de evaluar con objetividad si cuenta con la condición anímica y física para soportar el rigor y desgaste de una campaña territorial. Ante esto solo ella tiene la última palabra.
Ante este escenario en el partido naranja, surge la pregunta: ¿quién más podría alzar la mano? Ahí es donde entra la figura de Ramiro Garza Bayliss, quien lo está pensando seriamente y evaluando el momento oportuno para dar el paso como una opción fresca. Pero no es el único: hay otros personajes que posiblemente se animarían a dar el salto, como Andrés Félix y Lety Serrano, entre otros.
En el PAS, hasta ahorita nadie ha dicho “esta boca es mía”. Seguro habrá tiradores —personajes que van mucho con la tónica y línea pragmática de MC—, pero lo más probable es que el partido opte por sumarse a la alianza y ceder esta posición a cambio de otras donde tenga mayor fuerza y mejor posicionamiento.
A esta nutrida baraja hay que agregar a los actores que se sumarán mediáticamente en el camino, como Jesús Estrada Ferreiro, que siempre busca mantenerse en la conversación pública de la capital y estirar la liga del debate local.
Mientras que los aspirantes a la gubernatura ya están bien definidos y, salvo un evento sorpresivo, no se ve a nadie más en el radar, para la alcaldía de Culiacán la lista seguirá creciendo. Se van a alborotar varios más: algunos con capacidad real de competir y otros que solo irán a hacer bulto.
A todo este entramado hay que agregarle una variable determinante: el factor género. Las candidaturas definitivas dependerán en gran medida de los bloques de competitividad de cada partido y de los acuerdos de alianza para definir si la casilla en Culiacán se reserva para un hombre o para una mujer.
Al final, Culiacán es la joya de la corona local y la contienda apenas comienza. Habrá que ver quiénes aguantan el paso, quiénes se bajan en el camino y quiénes realmente logran conectar con una ciudadanía que ya no se traga cualquier discurso.





