MC: entre la espada y la pared

MC: entre la espada y la pared
Por Juan Manuel Acuña Salomón
Movimiento Ciudadano se está convirtiendo en el prietito en el arroz. Su entercamiento en ir solos a la contienda de este 2027 no conduce a nada bueno. Estamos enterados de que se trata de un mandato nacional, pero a Sinaloa en nada lo beneficia.
Está muy claro que una gran parte de la ciudadanía sinaloense coincide con la necesidad de una alianza total. Sergio Esquer lo sabe bien y me animo a decir que él está de acuerdo con ella, aunque cuide las formas ante la dirigencia nacional.
Aquí se trata de anteponer los intereses de Sinaloa por encima de las decisiones cupulares. De conformarse una alianza total, se estaría a un solo paso de sacar a Morena del tercer piso. El clamor de «fuera Morena» crece día a día, tanto en Sinaloa como en el resto del país.
Si hay un estado donde esto verdaderamente se puede lograr es aquí: las condiciones están dadas y sería una lástima desperdiciar esta oportunidad por privilegiar intereses grupales.
Frente a esto, cabe preguntarse quién encabezaría esta alianza. Lo he sostenido antes: en la lista de aspirantes por el bloque de oposición destacan figuras como Mario Zamora, Paloma Sánchez, Paola Gárate, Noé Heredia, Roxana Rubio, Eduardo Ortiz y el propio Sergio «Pío» Esquer. A esta nómina se suman las fuerzas del PAS y de los partidos de reciente registro, representados por Robespierre Lizárraga y Raúl Ibáñez. De este grupo saldrá el abanderado, a menos que ocurra alguna sorpresa —lo cual veo difícil, aunque en política todo es posible—.
Lo que faltaría definir es el método de selección. Hay diversas variantes, pero cualquiera que sea la fórmula, la regla de oro debe ser clara: todos los que participen en este ejercicio democrático deberán levantarle la mano a quien resulte ganador.
Desde mi análisis, MC debería aceptar ser parte de esta alianza; en Sinaloa esto ya no puede seguir igual. Si Máynez y Dante Delgado insisten en ir solos, deberían hacer una excepción en el estado.
MC Sinaloa se encuentra en la encrucijada: entre la espada y la pared. Entre lo que pide y exige la sociedad civil sinaloense y los intereses partidistas nacionales.
De no hacerlo corre un gran riesgo de una gran molestia ciudadana e inclusive negarles el voto este 2027 y quedar fuera en Sinaloa como partido.





